Mis cuentos

Estos son dos cuentos cortos que hice en el colegio. (Protegidos bajo Safecreative)


Este cuento se llama El Ave que visitó a las Estrellas:



En la escuela “El Dragón”, la profesora de ciencias naturales estaba explicándoles a los alumnos de 5° sobre la astronomía.
—Alumnos, recuerden, las cosas más hermosas del espacio son las estrellas —decía.
Nadie prestaba atención, solo un ave que estaba apoyada en la ventana del aula. Prestaba tanta atención, que parecía un niño más dentro de la sala.
Cuando terminó la clase, el ave, Plumas, se fue volando hacia su nido que estaba en uno de los árboles del enorme parque de la escuela. Ahí, su pareja, una hermosa ave llamada Flores, lo esperaba para recibir a las crías que salían de sus huevos.
—Me voy —dijo Plumas al llegar.
—¿A dónde? —preguntó la pareja del ave.
—A visitar a las estrellas.
—¿Qué son las estrellas?
—Son las cosas más hermosas del espacio.
—¿Qué es el espacio?
Plumas pensó. Flores no sabía tanto sobre la astronomía como él.
El ave tuvo que contarle a su pareja todo lo que había aprendido en las clases de ciencias naturales.
Flores, luego de haber escuchado todo lo que el macho le había dicho, decidió ir a esa aula y escuchar lo que Plumas había aprendido para averiguar un poco más sobre la idea de “visitar a las estrellas”.
Llegó la hora de ciencias naturales y Flores se posó sobre la ventana del aula y empezó a escuchar a la maestra, tal como lo hacía plumas.
—Los astronautas usan un traje espacial cuando viajan al espacio porque allí arriba no hay oxígeno para respirar —empezó la profesora.
Flores no tenía idea de lo que era un “astronauta”, pero entendía que en el espacio no hay oxígeno para respirar, así que ningún ave podría viajar hasta ahí arriba, por eso, el ave voló rápidamente hacia su nido donde Plumas haraganeaba y cuidaba a las nuevas crías.
—¡Plumas! —gritó el ave hembra desde lejos —No puedes ir a visitar a las estrellas.
—¿Por qué no? —preguntó el ave macho mientras vigilaba de cerca a la cría más traviesa del nido.
—Porque ahí no hay oxígeno para respirar —respondió Flores.
Plumas se puso triste y decidió pasar un rato solo.
Se hizo de noche, pasó una estrella fugaz y el ave cerró los ojos y  pidió un deseo —: por favor, que algún día pueda ir con un ustedes, solo quiero conocerlas de cerca, por favor.
Luego de unos minutos, se escuchó en el cielo una voz rara y se vio un enorme y brillante resplandor en la oscuridad de la noche.
—Plumas, soy la estrella de los deseos y te cumpliré el deseo que pediste. Podrás visitar a las estrellas en este momento como siempre quisiste.
Y la estrella le dio al ave un poder para respirar en el espacio ¡Y al fin pudo subir al espacio y visitar a las estrellas! ¡Pudo cumplir su sueño!
 Cuando terminó la noche, durmió en su nido una siesta larga, ya que no había dormido, pero antes de acostarse, Flores le preguntó —: ¿Y no vas a ir a tu clase de astronomía? —
A lo que Plumas responde —:No, ya aprendí suficiente sobre lo que quería saber: las estrellas…

 FIN

Este cuento se llama Una vez vi un Dragón:
 

Dragones. Criaturas mágicas de la fantasía y leyendas. Todos dirían que los dragones no existen, pero yo una vez vi uno.
      Fue una mañana en la que mi familia y yo estábamos de vacaciones en un lugar cerca de un volcán apagado.
      —Buen día —saludó mi papá mientras se preparaba un café con leche.
      Mi hermano llegó a la cocina y se preparó un cereal, luego miró hacia la ventana y vio el volcán apagado de la ciudad.
      —Mmm… ¿Qué habrá en ese volcán? —preguntó.
      Yo giré hacia el volcán y pensé en lo que dijo. Yo y mi hermano teníamos una cosa muy especial en común: los dos éramos muy curiosos.
      Por eso, luego de tomar mi desayuno me fui a dar un paseo cerca del volcán, pero solo por las enormes rocas que había alrededor.
      Caminé y caminé, hasta que vi dos ojos amarillos dentro del volcán.
      No sabía qué cosa era. Así que me acerqué ¡Era un dragón! Al darme cuenta, exclamé —: ¡Los dragones existen! ¡Los dragones existen!
La criatura abrió su enorme boca y gruñó como si quisiera decirme algo.
      El dragón me dejó subir a su lomo y tuve el mejor paseo de mi vida.
      Luego, nos despedimos y volví a mi casa.
      Cuando llegué, mi hermano me preguntó —: ¿Dónde estuviste?Pero yo, lo único que hice fue murmurar —Una vez vi un dragón.  


FIN

8 comentarios:

  1. ¡Felicidades!
    Me han gustado mucho. Sigue escribiendo :)

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  2. Felicidades, guapísima, sigue así y llegarás lejos porque inspiración no te falta.
    Un besazo enorme <3

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  3. Precioso!!! me han encantado los dos, no dejes de teclear, Divina!!!

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  4. Hola preciosa, muchas felicidades por estos relatos, son preciosos y llenos de una gran imaginación!!!!

    Un abrazo!!!

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  5. Muchas felicidades guapísima, me han parecido preciosos los dos relatos. Sigue dejando volar tu imaginación.

    Un beso.

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  6. Uy felicidades por tu nuevo blog y tus lindas historias. Te mando un beso

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  7. ¡Hermosas las historias, Vero!!!
    Me encantan los dragones.

    Espero que sigas escribiendo siempre... ;)

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